Esta sucesión se origina cuando la persona expresa de manera consiente y, cumpliendo con todas las formalidades que indica la ley, cómo desea repartir sus bienes entre los herederos.
Este tipo de sucesiones se realizan ante un notario, el cual se encargará de velar por cumplir y repartir los bienes tal y como se dejó en el testamento.
Los herederos, ahora llamados legatarios, reciben los bienes a titulo singular, es decir, reciben el o los bienes específicos, por ejemplo, una casa, una vaca, un carro, un terreno etc.
Para demostrar la calidad de legatario, la persona debe presentar los siguientes documentos:
- Copia auténtica del registro de defunción.
- Registro Civil de nacimiento de los herederos.
- Copia auténtica del registro de matrimonio si fuere casado o de lo contrario declaración de unión marital.
- Copias de escrituras públicas de los inmuebles, propiedad del causante.
- Certificados de libertad y tradición de dichos inmuebles.
También conocida como abintestato, surge cuando la persona no dejo en vida un testamento, o, si lo dejo, no cumplió con las formalidades que exige la ley, y fue denegado.
En este caso, la sucesión se realiza ante un juez, quien se encargará de revisar los bienes y realizar el inventario, liquidarlos y repartirlo entre los herederos según lo previsto en ley.
Los herederos, en un principio poseen los bienes a titulo universal, es decir, son dueños de todo y a la vez no, por esta razón, el juez debe rematar los bienes, pagar las deudas que dejo el difunto, y finalmente repartir el excedente a los herederos según las disposiciones de la ley.
Para estos trámites, la ley exige los siguientes documentos:
- Certificado de defunción.
- Registros civiles de nacimiento de los causahabientes.
Este tipo de sucesión sucede cuando una parte de los bienes quedaron repartidas en un testamento, pero, al mismo tiempo, dejó bienes por fuera de este testamento.
Cuando sucede este tipo de testamentos, en una primera parte, un notario se encarga de hacer cumplir la repartición de los bienes testado entre los herederos.
Una vez termina esta parte, el resto de bienes serán repartido mediante el mismo proceso de una sucesión intestada.